Más de 20 casinos han sido abiertos en Sonora desde el 2004, cuando el gobierno mexicano aprobó la ley para la apertura de estos establecimientos con inversión privada y permiso para operar máquinas tragamonedas, video poker y carreras de caballos.

Los representantes de casinos en Arizona aseguran no estar preocupados por esta creciente industria, ya que los casinos al Sur no ofrecen servicios como juegos de poker en vivo y mesas de juego.

Pero varios jugadores en el popular destino turístico de Puerto Peñasco, también conocido como Rocky Point, dicen que ahora prefieren jugar en las máquinas tragamonedas sin tener que preocuparse por cruzar la frontera y enfrentarse a la tentación de gastar de más.

Cuando vas a Estados Unidos, tú apuestas 500, 600 dólares”, comentó Ricardo Santana, un residente de Puerto Peñasco. “Aquí no. Apuestas unos 80 o algo así”.

Santana, propietario del restaurante El Rey del Taco, visita el Black Dog Bar and Grill o a otro casino local unas tres veces a la semana. Tanto para él como para otros jugadores, los casinos de Rocky Point han venido a sustituir sus viajes dos veces por semana a Why, Arizona, para visitar el Golden Hasan Casino de la Nación Tohono O’odham.

A Santana todavía le gusta ir a los casinos más grandes en Las Vegas o en Phoenix, pero para sus visitas de rutina a estos establecimientos, prefiere hacerlo en casa.

En pequeños poblados

Mientras que en Estados Unidos la mayoría de los casinos son operados y propiedad de las tribus de nativosamericanos, en México la ley del 2004 permite a inversionistas privados construirlos y operarlos en cualquier sitio, incluso en pequeños poblados.

Es por eso que están surgiendo en lugares como Magdalena de Kino, Sonora, el poblado conocido por albergar la cripta del Padre Eusebio Francisco Kino en su pintoresca plaza, y en donde el pasado mes de febrero inversionistas de Estados Unidos y México abrieron Las Vegas Club Magdalena.

El casino, que cuenta con 45 máquinas tragamonedas, se está haciendo más popular por su premio de 400 dólares en el juego de Bingo, dijo el administrador del casino, Fidencio Hernández.

Y para llegar a los turistas, el nuevo casino cuenta con personal bilingüe y está abierto los siete días a la semana, pero también está tratando de llegar a los sonorenses que solían viajar a Tucsón para visitar los casinos, añadió Hernández.

Los inversionistas de Magdalena de Kino están repitiendo la misma estrategia en otras ciudades como Caborca, Sonoita y Altar, donde también operan casinos pequeños. Hace un año abrieron Las Vegas Club Caborca.

“En Sonoita abrieron uno en septiembre pasado y de hecho clientes que solían venir a Why, ya no están cruzando”, dijo Carlos Armando Díaz Warner, director de mercadotecnia de Las Vegas Club Caborca. “Estamos hablando de pequeños pueblos donde hay rancheros, ganaderos … la mayor parte de nuestros clientes son personas que van a los casinos en Arizona”.

La mayoría de los casinos en ciudades más grandes como Hermosillo, Ciudad Obregón y Nogales son operados por corporaciones mexicanas nacionales como El Palacio de los Números, propietario de Casino Palace Bingo & Sports Book en el Nogales Mall en Nogales, Sonora. La compañía mexicana también tiene casinos en otros estados del Norte como Chihuahua.

En Nogales también está el Casino Palermo en Plaza Galerías y Casino Nogales. Hermosillo tiene seis casinos; hay tres en Ciudad Obregón, dos en Guaymas, y uno en San Luis Río Colorado.

En Rocky Point se han abierto cuatro, pero dos fueron cerrados temporalmente el mes pasado. Uno de ellos por razones técnicas y un empleado de otro, el Lucky Point Casino, dijo que oficiales cerraron el lugar el 17 de julio por una situación relacionada a los permisos.

A diferencia de los casinos en Arizona, las locaciones en Sonora no tienen permiso para juegos en vivo ni para mesas de juego como Blackjack. La regulación sólo les permite operar maquinas tragamonedas, juegos de poker en video y apuestas de caballos y perros en tiempo real.

Lucky Point Casino, el lugar más nuevo de Rocky Point, es propiedad del americano Rodger Clifton, quien dejó su negocio de bienes y raíces en Arizona y se mudó a Puerto Peñasco a principios de los noventas.

Diferentes Mercados

Además de carecer de juegos en vivo, muy pocos casinos mexicanos cuentan con servicio de restaurante, espacios para conciertos u otros eventos masivos así como hoteles aledaños.

Es por eso que Wendell Long, presidente ejecutivo de Sol Casinos, no está preocupado por la creciente industria en el otro lado de la frontera.

“Estamos tras mercados completamente diferentes”, dijo Long. “Las apuestas no son el principal entretenimiento aquí, es la experiencia completa de entretenimiento (que ofrecen)”.

La Tribu Pascua Yaqui es propietaria de dos casinos en el área de Tucsón: Casino of the Sun y Casino Del Sol, con el Anselmo Valencia Amphitheater, también conocido como AVA.

Los Tohono O’odham operan los casinos Desert Diamond en Tucsón y Sahuarita, además del casino en Why y un hotel adjunto en Tucsón.

Es muy pronto para preocuparse de la creciente industria de los casinos en Sonora, especialmente porque ésta no permite los juegos en vivo, opinó Scott Sirois, presidente ejecutivo de Tohono O’odham Nation Gaming Enterprise.

“Nosotros no manejamos un gran porcentaje de nuestro negocio de México”, dijo Sirois, quien estimó que menos del 5 por ciento de los visitantes a los casinos O’odham provienen del Sur.

Long comentó que él ha visitado muchos de los casinos en Sonora y que estos están dirigidos a un mercado local, en muchas ocasiones a personas de bajos recursos. Pero agregó que Sol Casinos aprecia a sus clientes mexicanos, y por eso enfoca muchos de sus esfuerzos de mercadotecnia hacia el Sur de la frontera.

Regularmente tenemos gente que viene de Guaymas, Hermosillo, Obregón”, mencionó Long, quien estimó que un 20 por ciento de sus clientes son de México.

Algunos residentes de Sonora dijeron que hay una clara distinción entre los casinos de México y Estados Unidos.

“Si tú vas a Estados Unidos, te entretienes, y aquí es como que vienes y nomás pierdes tu dinero”, opinó Héctor Camou Hernández, empresario de Hermosillo quien visita casinos en ambos países.

Su esposa, Clementina Noriega, dijo que los casinos en Sonora son más para socializar que para jugar y apostar. Ella y sus amigas cambiaron su partida semanal de poker por un cafecito en los casinos de Hermosillo los domingos.

Y algunos residentes simplemente no ven con buenos ojos los casinos. “Son muchos casinos para un estado en el que la palabra ‘desempleo’ está por todas partes”, consideró el abogado sonorense Pedro Pablo Coronado Margaillán.

Contacta a Mariana Alvarado al 520-573-4597 o al e-mail malvarado@azstarnet.com

Visto en: Arizona Daily Star

comentarios
  1. play casino play bonus casino online!

  2. pero aki en sonoita no pagan premios grandes puros de 2000 mn. pa abajo y la mayoria de veces nadaaaaa.

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