Autor: Richard Stephen Felger.
Drylands Institute, Tucson, Arizona

Visto en: boletin.apnsac.org

Aún cuando la gente del Desierto Sonorense ha cosechado cientos de especies de plantas alimenticias, solamente cerca de dos docenas fueron considerados como recursos primarios; entre ellos, destaca nipa (Distichlis palmeri), cuyos granos fueron cosechados por los Cucapás en el delta del Río Colorado. El nombre nipa es una palabra derivada del nombre Cucapá para este zacate salado. Nipa ocurre solamente en las zonas de intermareas del Alto Golfo de California. Este pasto prospera tanto en agua dulce como en agua salada, produciendo altos rendimientos de granos del tamaño de trigo. Es un fuerte candidato para ser un cultivo alimenticio importante a nivel global, y podría convertirse en el mayor regalo de nuestro desierto para el mundo.

Distichlis palmeri fue descrita primeramente por George Vasey en 1889, quién le dio el nombre de Uniola palmeri. Vasey basó su descripción en ejemplares colectados a fines de Abril de 1889 por Edward Palmer en el delta del Río Colorado. Norman Fasset transfirió Uniola palmeri a Distichlis, publicándolo en el reporte clásico de Ivan M. Johnston sobre la Expedición al Golfo de California llevada a cabo en 1921 por la Academia de Ciencias de California.

Distichlis incluye seis especies de habitats salinos y alcalinos en América y Australia. Distichlis palmeri y D. spicata (= D. stricta) son los únicos miembros del género al norte de sudamérica. Las flores femeninas (productoras de grano) y masculinas se producen en plantas separadas. En Sonora, D. spicata es más común en la región del Delta del Río colorado. Aún cuando ocurre muy cerca de Distichlis palmeri, no crece en agua de mar. D. palmeri se distingue por sus tallos altos y gruesos, hojas más grandes y anchas, y espigas, lemas, frutos (granos), y anteras más grandes que D. spicata. Distichlis palmeri crece en suelos fangosos inundados por las mareas en esteros y llanuras de inundación del Delta del Río Colorado. En Sonora alcanza su distribución Sur en el Estero La Cruz en Bahía Kino, y en la Baja California en las cercanías de Santa Rosalía.

Existen otras tres especies de pastos que crecen en las orillas del Golfo de California: Jouvea pilosa, Monanthochloë littoralis, y Sporobolus virginicus. Las cinco especies de pastos del Golfo de California son perennes con rizomas rastreros y hojas de punta afilada. Monanthochloë se distingue rápidamente por sus hojas pequeñas de menos de 1 centímetro de largo, las cuales son las hojas más pequeñas de todos los zacates salados Sonorenses. Ocurre en las dos orillas del Golfo de California. Jouvea es esencialmente un pasto tropical, y alcanza su límite de distribución norte en el estrecho del Canal del Infiernillo frente a la Isla Tiburón. Las inflorescencias de plantas femeninas de Jouvea son distintivas, pero las de las plantas machos se pueden confundir con Distichlis palmeri. Sporobolus virginicus y Distichlis palmeri se distinguen fácilmente por sus inflorescencias, pero no pueden distinguirse si sólo se cuenta con ejemplares vegetativos; aún así, estos pastos no guardan ninguna relación cercana. Bahía Kino es la localidad más norteña de Sporobolus virginicus. Los pastos del Golfo de California tienen hidótodos (pelos bi-celulares que excretan sal) inmersos en el tejido de la hoja. Los hidótodos de D. palmeri y de S. virginicus son indistinguibles.

Las poblaciones más grandes de D. palmeri se encuentran en las llanuras de inundación del delta del Río Colorado, especialmente en las Islas Gore y Montague, las orillas del delta opuestas, y en los grandes humedales de marea en el lado Oeste de Bahía Adair. En estos lugares casi el 100 por ciento de la cobertura vegetal es D. palmeri intermezclada con otras halófitas. Casi todos los tallos son reproductivos en la primavera. Otras poblaciones son de mucho menos consecuencias.

Aún cuando las plantas se desarrollan y producen grano con agua de mar, las semillas germinan mejor con agua dulce o con agua moderadamente salobre. Las poblaciones actuales en la región del Delta se mantienen por reproducción vegetativa.

La reproducción por semilla parece estar adaptada a las inundaciones de finales de primavera y principios del verano en el Río Colorado; inundaciones que han sido prácticamente eliminadas por las presas construidas río arriba. Aún cuando todavía hay poblaciones abundantes y cantidades substanciales de espiguillas se acumulan cada verano, D. palmeri parece estar perdiendo terreno.

El grano de nipa fue cosechado en grandes cantidades por los Cucapás antes de la construcción de las grandes presas. La cosecha se extendía desde finales de Abril hasta fines de Mayo ó principios de Junio. Estos eran épocas de socialización, danzas, juegos, relajación, y cánticos; así como expediciones de cacería para los hombres. Nipa fue un alimento muy apreciado; era la primera cosecha importante del año, ocurriendo antes de que las vainas de mesquite maduraran.

Grandes cantidades de espiguillas con grano se acumulaban en las orillas donde eran fácilmente recolectadas. Las ramas también se cosechaban cuando el grano todavía estaba verde, se ponían en cestas, se secaban al fuego y se trillaban. El grano era molido para hacer harina y, como la mayoría de los cultivos de semillas silvestres, se consumía como atole. La harina de nipa se hacía en pasteles que se cocinaban sobre carbones. Hardy lo reportó como “un trigo silvestre cuyo sabor es muy dulce”. El contenido nutricional de nipa se puede comparar favorablemente con el del trigo.

Globalmente, este pasto tiene el potencial de ser un cultivo de granos importante; y en mi opinión, representa uno de los recursos potenciales más valiosos en el mundo. En la década de los ochentas, y con el apoyo de la Fundación Rockefeller al Laboratorio de Investigación Ambiental de la Universidad de Arizona, tuve la oportunidad de buscar en el mundo plantas halófitas con valor agronómico potencial para la producción de alimento, a menudo en colaboración con James Aronson. Mi conclusión en aquél tiempo y ahora es que nipa, por sí misma, es la especie más prometedora.

Nick Yensen y sus asociados llevaron a cabo años de investigación desarrollando Distichlis, patentando ciertos resultados con los cuales, ellos juzgan, es posible obtener plantas de nipa económicamente superiores; sin embargo, nipa silvestre no puede ser patentada. No se debe de negar al mundo el acceso a este valioso recurso alimenticio del futuro, y su genoma debe de estar disponible públicamente. Las poblaciones silvestres de nipa en Sonora deben de recibir una protección de conservación vigorosa.

Referencias:

Castetter, E. F., & W. H. Bell. 1951. Yuman Indian Agriculture. University of New Mexico Press, Albuquerque.

Crawford, J. M. 1989. Cocopa Dictionary. University of California Press, Berkeley.

Felger, R. S. 1979. Ancient crops for the twenty-first century. In New Agricultural Crops, edited by G. Ritchie, pp. 5-20. AAAS Selected Symposium No. 38. Westview Press, Boulder, Colorado.

comentarios
  1. joannapingky dice:

    Hi obson, your nipa un tesoro sonorense para el mundo post is really one particular of the most beneficial substance that :-bd.
    Dont forget to visit back my blog (http://downloadmp3indonesia.net/), glad to meet you… Thanks…,Best!!! 🙂

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