Ubicado al noroeste del país, Sonora es un estado con gran tradición indígena apache que a diferencia de la cultura mesoamericana, se distingue por la gran altura y atlética complexión física de sus miembros, y por la hostilidad y violencia con que recibieron a colonizadores y a misioneros.


Numerosas tribus habitaban el extenso territorio, entre ellas destacan los Yaquis, grandes defensores de su autonomía y su cultura, aún conservada. Los seris, grandes artistas que nunca fueron evangelizados por los misioneros católicos; los kikapús, cucapás, pápagos, guarijíos y pimas, este último, nombre genérico que aplica a diversas etnias hostiles de la región.

Establecido el gobernador de la Nueva Galicia en la villa de San Miguel Culiacán, la cual estaba localizada en el vecino estado de Sinaloa, comienzan las expediciones hacia el territorio noroeste del país. El gobierno al mando del capitán Nuño Beltrán de Guzmán envía la que se cree es la primera expedición hacia el actual estado de Sonora, en 1533, comandada por Diego de Guzmán. Sin embargo, en 1536, llegan a Culiacán los españoles Álvaro Cabeza de Vaca, Andrés Dorantes, Álvaro del Castillo y el negro Estebanico acompañados de numerosos indígenas quienes les habían ayudado en su recorrido a través del nuevo territorio. Según recuentos de los mismos protagonistas, eran sobrevivientes de una fallida misión hacia Florida, emprendida 5 años antes. Y contaban que durante su travesía habían sido testigos de la existencia de dos ricas ciudades indígenas, Cíbola y Quívira.

La codicia que estos relatos despertaron entre los españoles, provocó que dos misiones fueran enviadas en 1537 y en 1540 con el objetivo de encontrar la mágica ciudad de Quívira; sin embargo ambas empresas resultaron un fracaso.

No es sino hasta 1637 que nace la Nueva Andalucía, teniendo como gobernante a Don Pedro de Perea. Para este entonces, los jesuitas radicados en Sinaloa ya habían avanzado al norte para continuar con su labor evangelizadora. Pero es en 1687, cuando un grupo de jesuitas al mando del fray Eusebio Francisco Kino contribuyeron al desarrollo de una gran parte no sólo de Sonora, sino también de Arizona y de las Bajacalifornias. El padre Kino, como era conocido, fue un gran hombre generoso y justo con los indígenas; entre sus grandes obras se cuenta el establecimiento de los pueblos de Los Remedios, Imuris, Magdalena, Caborca, San Ignacio y de la misión de Nuestra Señora de los Dolores, entre otros. Además de ser un gran maestro en el arte del cultivo y la construcción de viviendas.

Durante la época de la colonia, los actuales estados de Sonora y Sinaloa fueron unidos y separados al menos un par de veces. Y no es sino hasta el año de 1831 cuando después de haber conformado el Estado de Occidente durante el periodo de post-libertario del país, que se declara la separación definitiva de estos dos estados. El primer gobernador del estado soberano sonorense fue Don Manuel Escalante.

En 1847, cuando Estados Unidos inicia su labor expansionista e invade México, Sonora sufre la pérdida de la mitad de su territorio con la firma del tratado de La Mesilla. Pero esta no sería la última vez que los sonorenses se veían amenazados por los ejércitos extranjeros, pues en 1865, durante la Intervención Francesa en México, los soldados mexicanos debieron dar batalla al enemigo en la famosa Batalla de Álamos. Destacaron en su participación contra las tropas europeas Ignacio Pesquería, Jesús García Morales y Ángel Martínez.

Durante el porfirismo, el desarrollo del ferrocarril, la influencia de la refinada cultura francesa y la consolidación de las grandes haciendas significaron un gran avance económico para el país. Sin embargo, estando por cumplir 30 años en el poder, el gobierno del dictador hacia caso omiso de los clamores del pueblo por mejores salarios y condiciones de vida, pues en las haciendas se les explotaba con pagos en especie y no en efectivo, manteniendo a los trabajadores y a sus familias en deuda de por vida. Bajo estas condiciones, los mineros del municipio de Cananea, Sonora se levantan en huelga en 1906, en lo que es considerado el inicio de la Revolución Mexicana.

Una vez establecido el gobierno federal, Sonora es cuna de grandes políticos mexicanos que llegaron a la silla presidencial en el siglo XX, Adolfo de la Huerta, creador del municipio libre en sustitución de la prefectura política, y Álvaro Obregón son electos en 1920; Plutarco Elías Calles, quien anteriormente había decretado el salario mínimo en el estado es electo presidente en 1924, y Abelardo L. Rodríguez en 1932.

Fuente: www.explorandomexico.com.mx

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